Compañías de juguetes están adoptando tendencias de youtubers para aplicarlas en sus productos, y las personas los están comprando.

Javits Center en la ciudad de Nueva York es un gran y aburrido edificio que alberga grandes y aburridas conferencias.

Pero recientemente en febrero, el centro de convenciones de Manhattan se llenó de dinosaurios gigantes de Lego, montañas rusas K’nex, Beanie Babies inflables cubiertos de lentejuelas, rompecabezas 3D de Harry Potter, figuras de Star Wars, bombas de baño disolubles en cada aroma posible, y toneladas y toneladas de baba colorida y pegajosa.

 

Javits albergaba la Feria del Juguete de Nueva York, donde más de 1,000 compañías de juguetes alrededor del mundo acudieron para mostrar sus mercancías. Entre los bloques, rompecabezas, papalotes, baratijas, juegos y gadgets, los dueños de tiendas de juguetes estaban haciendo fila para ver un juguete en específico: LOL Surprise! Dolls.

 

Estas pequeñas y lindas criaturas son hechas por MGA Entertainment, la industria gigante que se enfrentó a la Barbie de Mattel con sus muñecas Bratz. MGA vendió más de $4 mil millones en muñecas L.O.L. Surprise! el año pasado, gracias en parte a la estrategia de empaque del juguete: Las muñecas — que vienen con diferentes vestimentas, estilos de pelo y cuerpos — son empacadas en pequeñas bolas opacas para que los niños no sepan qué les tocará , con varias capas adicionales que tienen que romper para encontrar accesorios y stickers incluidos. El juguete capitaliza con la tendencia de videos de unboxing de YouTube.

 

Actualmente, existen cientos de miles de videos en YouTube de ‘unboxings’ de muñecas L.O.L. Surprise! — removidas de su empaque elaborado — y algunos tienen más de 24 millones de vistas. Este juguete millonario demuestra perfectamente el poder e influencia que YouTube ha tenido en los juguetes.

 

Hoy en día, los niños pasan mucho tiempo online. Investigaciones de Common Sense Media encontró que niños en Estados Unidos de 8 años o menores pasan un promedio de dos horas y 19 minutos al día en dispositivos. En 2016, la investigación hecha por Childwise encontró que los menores pasan más tiempo en línea que viendo la televisión.

 

Mientras que YouTube no revela datos específicos sobre cuántos usuarios son menores de edad, un estudio encontró que niños de 8 años o menores pasan el 65 por ciento de su tiempo en línea en YouTube. En 2017, el Pew Research Center reportó que el 81 por ciento de padres norteamericanos con hijos de 11 años o menores, les permiten ver YouTube, aún así el sitio es técnicamente para niños de 13 años o mayores. Incluso YouTube tiene una aplicación específicamente para contenido de niños, YouTube Kids.

 

Por supuesto, la industria del juguete quiere conocer a los niños donde viven. Una década atrás, el éxito de un juguete era típicamente determinado por qué tan rápido se vaciaban los anaqueles de Toys R Us (RIP), pero el ciclo de vida de un juego hoy en día es sobre su popularidad en la estratósfera de YouTube. Debido a la influencia de la plataforma, las compañías ahora crean juguetes tomando en cuenta a YouTube, y destinan grandes cantidades de dinero a influencers para que califiquen el producto.

 

Sin embargo, YouTube no se libra de la controversia cuando se trata de niños. Recientemente en marzo, se reveló que una supuesta “red de pedófilos” estaban dejando comentarios sexualmente sugestivos sobre menores de edad en la sección de comentarios del sitio. Muchos padres de familia también tienen problemas con el contenido para menores de edad en YouTube, ya que lamentan que sus hijos se han vuelto apegados a contenido superfluo que no es nada como la programación de Plaza Sésamo a la que estaban acostumbrados.

 

 

Una petición en línea que busca prohibir canales de juguetes en YouTube llamó los unboxings de juguetes “lavado de cerebro capitalista”. Exige al sitio “explicar en público que es una red de adultos/adolescentes que menores de edad no deberían estar usando”. En Brasil, la oficina del fiscal en Sao Paulo está demandando a Google por videos de unboxings, acusando al gigante de la tecnología, que es dueño de YouTube, de “comprometerse en prácticas abusivas de publicidad hacia menores de edad”.

 

Una cosa sí es segura: YouTube ha cambiado el mundo de los juguetes y cómo los niños juegan.

 

El formato de unboxing no es original de YouTube, aclara David Craig, profesor de la Escuela Annenberg de Comunicación y Periodismo de la Universidad de California y autor de un ensayo de investigación profunda sobre el tema. El formato apareció por primera vez en los primeros tiempos, en sitios como Unboxing.com y Unbox.it.

 

Era conocido como “geek porn” porque la práctica fue inicialmente relegada a electrónicos cuando consolas de videojuegos codiciadas serían reveladas a millones de seguidores de la industria. Como el Wall Street Journal reportó en 2006 cuando PlayStation lanzó al mercado su tercera consola, “la PS3 se ha agotado en el país. Así que para muchas personas ver a alguien más sacar una PS3 fuera de su cartón era lo mejor después de tener uno propio”.

 

Cuando YouTube fue lanzado en 2005, gran parte de la comunidad de gadgets se mudaron a la plataforma de videos. Desde 2010, la presencia de los videos de unboxings en YouTube ha crecido un 871 por ciento. Un estudio de Google de 2014 notó que “la magia detrás de los videos de unboxings es la anticipación similar a la de un niño que todos sentimos por algo brillante y nuevo”.

 

Toneladas de dinero se está haciendo actualmente sólo por videos de unboxings, con influencers de YouTube haciendo ganancias por recomendaciones de productos y ser pagados por contenido patrocinado. Tal vez, el mayor éxito es el canal Ryan ToysReview, protagonizado por un niño influencer de 8 años llamado Ryan que actualmente se posiciona como la estrella mejor pagada del sitio, ganando $22 millones en 2018, de acuerdo a Forbes.

 

Además del financiamiento de estos influencers, las marcas de juguetes también quieren una rebanada del dinero de YouTube. La Barbie de Mattel, por ejemplo, ya no es sólo una muñeca que está a la venta, también es una vlogger de YouTube con más de 5 millones de suscriptores. Hasbro también ha debutado su show Hanazuki, específicamente para YouTube. Niños pueden quedarse viendo el canal, pero también pueden comprar mercancía Hanazuki que es anunciada.

 

Los juguetes han sido negocios enormes y lucrativos desde siempre, con la industria global ganando $21.6 mil millones en 2018, de acuerdo al reporte de NPD Group “Global Toy Market”. Las compañías norteamericanas dentro de la industria son grandes y poderosas — Mattel, Hasbro, Lego, Spin Master, Melissa & Doug, y MGA Entertainment, sólo por nombrar algunas. Tiene sentido que estas compañías eventualmente durmieran con YouTube, un negocio estimado de $15 mil millones con 1.9 billones de usuarios mensuales.

 

En la Feria del Juguete de Nueva York, no había un rincón sin la influencia de YouTube. Ryan de Ryan ToysReview estaba ahí, promocionando su línea de juguetes Ryan’s World. En otro puesto, había un señalamiento gigante de Karina Garcia, la estrella de YouTube de 25 años. Ella hace unboxings para sus ocho millones de suscriptores y recientemente lanzó su propia marca de slime, Craft City, vendida en tiendas como Target.

 

 

Del otro lado de la sala, había distribuidores de juguetes vendiendo productos de la marca “Baby Shark”, el video pegadizo del estudio de contenido coreano Pinkfong que tiene cerca de 2.5 billones de vistas. Ahora, Pinkfong ha lanzado muñecas y libros electrónicos del personaje. Algunos productos ya están disponibles a través de Walmart y Amazon, pero Rudy Flores, un gerente de ventas que promueve los productos en la feria del juguete, dice que “cuando el resto de los productos lleguen a las tiendas de EU en tres o cuatro meses, no verás el fin de Baby Shark.”

 

2019 será un año importante para las películas para niños. Los remakes de acción en vivo, como Aladdin y The Lion King, seguramente se llevarán los primeros puestos en la taquilla, al igual que las muy anticipadas últimas entregas de las franquicias de Stars Wars, Avengers y Toy Story.

 

Pero a diferencia de las películas para niños del pasado, el éxito de estas películas no necesariamente determinará si sus juguetes comenzarán a ser una tendencia. YouTube lo hará.